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Éste es un juego muy sencillo -sólo necesitamos cinco habas-, que requiere cierta habilidad y destreza física. Se trata de un juego popular, ahora algo olvidado, que seguramente practicaron tus padres de niños.
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 Para jugar debeis formar un círculo, sentados o arrodillados. En una de las variantes del juego, en el centro del círculo se coloca una taza con cinco habas. Podeis añadir más, dependiendo de vuestra habilidad y de la dificultad que queráis darle al juego.
En este caso olvidaremos la taza y jugaremos sólo con cinco habas.
El turno de cada jugador debe seguir el sentido de las agujas del reloj.
El primero en participar tiene que coger las cinco habas y lanzarlas al aire.
Antes de que caigan al suelo debe recoger con el dorso de la mano el mayor número de habas posibles. Las que se recogen de ese modo pasan a ser las habas paleadeiras. No desespereis si no conseguís coger muchas, sobre todo si es la primera vez que jugais...
La paleadoira se lanza de nuevo al aire. Teneid que recogerla de nuevo con el dorso de la mano, pero mientras esté en el aire debeis recoger alguna de las otras cuatro habas del suelo.
Si el primer jugador no recoge ninguna del suelo pierde y le toca intentarlo al siguiente.
Cuando un jugador consigue recoger todas las habas de una en una pasa a la siguiente fase. En ésta el mecanismo es idéntico pero las habas se recogen de dos en dos, luego de tres en tres, después de cuatro en cuatro y finalmente las cinco juntas de nuevo.
Si también se supera la última prueba es la hora de hacer un puente con los dedos índice y pulgar. Con la otra mano se lanza de nuevo la paleadeira, que se recoge del mismo modo, y mientras está en el aire se van lanzando las habas de una en una por debajo del puente. En este caso si el jugador pasa no queda eliminado y puede lanzar la paleadeira tantas veces como necesite.
El primero que consiga concluír todas las fases será el ganador del juego. |
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